miércoles, 2 de junio de 2010

Los que se van por descarte, no por lesión

Faltan 9 días para el pitazo inicial en Johannesburgo, y si bien  los Messis, Ronaldos, Xavis y demás luminarias no se perderán la máxima cita, sorprende ver algunos nombres afuera - en este caso no por lesiones, sino por decisiones de los seleccionadores. Lo más interesante es que, en la mayoría de estos jugadores, jamás habríamos imaginado hace dos meses que se quedarían fuera del mundial.

La lista de estrellas caídas comienza con Theo Walcott. Considerado por muchos el nuevo niño prodigio del fútbol inglés, Sven-Goran Eriksson sorprendió a propios y extraños al convocarlo en Alemania 2006, siendo apenas un niño de 17 años. Sin bien no disputó un solo minuto en ese mundial, se catapultó a la fama rápidamente recibiendo muchos más minutos de juego en el Arsenal, ya sea de segundo delantero detrás de Van Persie o Adebayor, o pegado a la banda derecha, donde Wenger lo utilizó más a menudo. Si bien tuvo un año 2010 duro debido a las lesiones, muchos lo daban por descontado en la lista británica. Sin embargo, Fabio Capello priorizó la magia de Aaron Lennon y la velocidad de Shaun Wright-Philips por sobre un Walcott que forzó tratando de encontrar la forma óptima.

Cuesta también creer que Benni McCarthy se haya quedado fuera. Antes de Steven Pienaar, Aaron Mokoena y Bernard Parker estuvo el gran Benni, siendo la cara visible de la Sudáfrica emergente de finales de los 90. Desconllante delantero en el Ajax de Amsterdam, pasó sin pena ni gloria por el Celta de Vigo, para luego recalar en el Porto de Mourinho, donde ganaría la Champions League. Luego de su exitosa aventura en Portugal, emigró a Inglaterra donde pasó por el Blackburn Rovers antes de llegar a su equipo actual, el West Ham United. Si bien ya está en los últimos compases de su carrera, todos imaginamos que, por justicia divina y por reconocimiento a su trayectoria, este sería su mundial. Parreira no lo pensó así.

Samir Nasri es un talentoso centrocampista francés que despuntó por varios años en el Marsella, y cuya carrera parecía embalada al ser transpasado al Arsenal inglés en 2008. Después de un buen primer año, su rendimiento fue bastante irregular durante la última temporada, donde las lesiones y la competencia con Arshavin y el ascendente joven Aaron Ramsey le restaron peso en la escuadra de Arsene Wenger. El carismático Raymond Domenech prefirió dejarlo en casa.

Por último, Javier Aguirre sorprendió a propios y extraños al prescindir de Jonathan Dos Santos. La joven promesa del FC Barcelona disputó algunos minutos con el campeón de España este año, y está llamado a ser el reemplazo de Sergio Busquets y Seydou Keita en el club catalán. En México aún lamentan la decisión del vasco, y se preguntan sobre la influencia que tendrá su ausencia sobre su hermano, el también talentoso Giovanni Dos Santos, quien ha tenido dificultades para establecerse en Europa precisamente por su irregularidad y su inestabilidad emocional. ¿Habrá valido la pena no llevar a Jonathan, y arriesgar la motivación de Giovanni? ¿Se justifica la ausencia de Jonathan y la inclusión del Bofo Bautista, odiado por muchos y amado por muy pocos en México?

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